Sab 9a. Ord. año impar desp Pentecostés (Id=386)

 Primera Lectura

Den gracias al Señor. Yo subo al cielo, a donde está Dios


Lectura del libro de Tobías
12, 1.5-15.20

Cuando terminaron los festejos de la boda de Tobías y Sara, Tobit llamó a su hijo Tobías y le dijo:
"Tenemos que pagarle lo debido al hombre que te ha acompañado y darle una buena recompensa". Tobías llamó a Rafael y le dijo:
"Recibe como recompensa la mitad de todo lo que hemos traído y vete en paz".
Entonces Rafael llevó aparte a los dos y les dijo:
"Bendigan a Dios y glorifíquenlo delante de todos los vivientes por los beneficios que les ha hecho, y canten himnos de alabanza a su nombre. Proclamen dignamente las obras del Señor y no sean negligentes en reconocerlas. Es bueno guardar el secreto del rey, pero es todavía mejor proclamar y celebrar las obras del Señor. Hagan el bien, y el mal no los alcanzará. Es buena la oración con el ayuno, y la limosna con la justicia. Es mejor tener poco viviendo con rectitud, que tener mucho haciendo el mal. Es mejor dar limosnas que acumular tesoros. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Quienes dan limosna tendrán larga vida; los pecadores y los malvados son enemigos de sí mismos.
Voy a decirles toda la verdad, sin ocultarles nada. Les acabo de decir que es bueno guardar el secreto del rey y que es mejor todavía proclamar y celebrar las obras del Señor. Sepan, pues, que cuando ustedes dos, Tobías y Sara, oraban, yo ofrecía sus oraciones al Señor de la gloria como un memorial; y lo mismo hacía, cuando tú, Tobit, enterrabas a los muertos. Y cuando te levantaste sin dudar, y dejaste tu comida por ir a sepultar a aquel muerto, precisamente entonces yo fui enviado para ponerte a prueba. Dios me envió de nuevo a curarte a ti y a Sara, tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que estamos presentes ante el Señor de la gloria.
Así
pues, den gracias al Señor en la tierra y alaben a Dios. Por mi parte, yo vuelvo junto a aquel que me ha enviado. Ustedes escriban todas las cosas que les han sucedido".
Y desapareció.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Salmo
Responsorial

Tobías 13


Bendito sea el Señor para siempre.

Magnus es, Dómine, in aetérnum.

Dios castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de él y no hay quién escape de su mano.
Bendito sea el Señor para siempre.
Magnus es, Dómine, in aetérnum.

él los dispersó a ustedes entre los paganos que no lo conocen, para que les dieran a conocer sus maravillas y para que los hicieran comprender que él es el único Dios todopoderoso.
Bendito sea el Señor para siempre.
Magnus es, Dómine, in aetérnum.

Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y con sus obras bendigan al rey eterno.
Bendito sea el Señor para siempre.
Magnus es, Dómine, in aetérnum.

Yo le doy gracias en el país de mi destierro, pues anunció su grandeza a un pueblo pecador. Conviértanse, pecadores, obren rectamente en su presencia y esperen que tenga compasión de ustedes.
Bendito sea el Señor para siempre.
Magnus es, Dómine, in aetérnum.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum caelórum.

Aleluya.


Evangelio

Esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos


† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
12, 38-44


Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía:
"¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las calles; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes y se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso".
En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando cómo la gente echaba allí sus monedas. Muchos ricos daban en abundancia. En esto, se acercó una viuda pobre y echó dos monedas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo:
"Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero ésta, en su pobreza ha echado todo lo que tenía para vivir".
Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor, Jesús.


[Misa]